Refleje su posicionamiento en la matriz. ¿Tiene su posicionamiento sentido? ¿Es más barato o más caro que sus competidores? ¿Tiene en consideración su posicionamiento para decidir sus tarifas diarias? Estos son los elementos importantes a considerar para una buena estrategia de revenue management

 

Una Matriz de Precio puede ser como en este ejemplo, abajo. Una vez más algo que hemos mirado o podríamos recordar de nuestras clases de marketing, pero probablemente nunca hemos vuelto a utilizar. La comprensión y la comunicación de la estrategia de precios y posicionamiento de su hotel es de vital importancia.

 

hotel rate_value_matrix

La elección de una estrategia de posicionamiento de precios clara ayudará a fortalecer la percepción de valor por parte de sus clientes. Hay varias estrategias que puede seguir:
  • estrategia de precios de penetración
  • estrategia de igualdad de precios
  • estrategia de precios alrededores
  • estrategia de precios escalonados


Estrategia de penetración

hotel_penetration_pricing_strategy

El mercado acepta y entiende nuestro posicionamiento: como los más baratos del mercado. Esto puede funcionar si este posicionamiento no lleva al mercado a bajar tarifas. ¿Podemos vender más caro en épocas puntuales? ¿Cómo valora nuestro cliente el hotel?

 

La estrategia de igualdad

equal_pricing_strategy

El hotel vende a tarifas parecidas a nuestros competidores. El valor de nuestro hotel nos diferenciara en la elección de nuestros clientes.

 

Estrategia de alrededores

surrounding_pricing_strategy

El primer tipo de habitación será la más barata del mercado. La clave está en ofrecer mayor valor a las habitaciones de categoría superior.

 

Estrategia de precios escalonados

skimming_pricing_strategy

La estrategia descremada consiste en posicionar el hotel como el más caro del mercado. Ser líder en precios implica obtener mayor rentabilidad. ¿Puede aportar más valor que sus competidores? ¿Pueden los consumidores entender las razones por las que deben pagar más para estar en su hotel? ¿Cuánto están dispuestos a pagar sus consumidores?